viernes, 7 de junio de 2013

Leonard y la noche de los dos títulos

En diferentes conversaciones, cuando se está criticando la actuación de alguno de los grandes organismos del boxeo, es normal que surja una frase del tipo de "hasta Leonard ganó dos títulos en una noche". A lo que esa persona se refiere, en realidad, es a que el genial púgil estadounidense ganó dos títulos en dos pesos diferentes en una misma pelea: el del supermediano y el del semipesado, ambos del WBC (Consejo Mundial de Boxeo). Como creo que es algo que no volverá a ocurrir (aunque las entidades que mueven el boxeo son capaces de eso y más), vamos a hablar sobre la noche del 11 de noviembre de 1988 y el combate entre Donny Lalonde y Sugar Ray Leonard. 


Desde 1982, tras su combate con Bruce Finch, la carrera de Leonard había comenzado a estar en grave peligro. Entrenando para su siguiente combate, que le debía enfrentar a Roger Stafford, empezó a tener problemas de visión y se le diagnosticó desprendimiento de retina. Tuvo que anular la pelea, operarse y dar por concluida su carrera (según algunas de sus declaraciones). Sin embargo, desde ese momento había realizado dos reapariciones. La primera, para enfrentar en mayo de 1984 a Kevin Howard, tras lo que volvió al retiro. La segunda, para derrotar (se admiten comentarios) al gran Marvin Hagler, en abril de 1997. Mucho se habló de un rematch, incluso necesario para todos, pero ambos púgiles anunciaron su adiós al boxeo. 


Poco más de un año después de esto, Leonard volvía a la carga y fijaba fecha para otra pelea. Especialmente en USA era un mito: el favorito del público y de casi todos los medios, movía millones y millones, las bolsas eran gigantescas... todo lo que llevaba a que en los despachos se fuera algo más transigente con él. Por ejemplo, cuando tenía el cinturón wélter del WBC se le permitió combatir por el WBA del superwélter sin perderlo, cinturón que luego puso en juego en "The Showdown" (primer combate con Hearns). También a Hagler se le permitió defender su cinturón WBC frente a él cuando regresó por segunda vez (no así los de la IBF y WBA, organismos que se negaron a sancionar el combate). 

Por eso, cuando anunció que volvería para enfrentarse a Donny Lalonde, el púgil canadiense campeón WBC del peso semipesado, el organismo dirigido por José Sulaimán no puso ningun reparo. Lalonde, púgil canadiense y que tenía récord de 31-2-0 había conquistado el cinturón un año antes y había realizado una primera defensa. Lo que nadie sospechaba es que el WBC también sancionaría el combate por el título inaugural del peso supermediano (168 lbs). 

Desde mediados de los 60, algunas comisiones estatales habían empezado a poner en juego un título denominado Junior Light Heavyweight y más tarde conocido como Super middleweight, considerando que era demasiada la diferencia de peso entre las divisiones clásicas del peso medio (160 libras) y semipesado (175). La idea no tuvo especial relevancia hasta que la IBF (Federación Internacional de Boxeo), que había nacido en 1983, crea este cinturón un año después. Posteriormente, es la WBA (Asociación Mundial de Boxeo) la que lo pone en juego, en 1987. El WBC, entonces, creyó que sería una buena idea crearlo para esta gran pelea y, sobre todo, que alcanzaría desde el principio prestigio si lo conseguía un boxeador como Leonard

Sin embargo, esto conllevaba que el combate, aunque también estuviera en juego el cinturón semipesado, tuviera que hacerse en el límite de la nueva división, en las 168 libras. Mucho se criticó a la estrella, antes y después, que hiciera bajar de peso a su rival. Sin embargo, hay que decir que el canadiense en su último combate había pesado 172 libras, es decir, era un semipesado sin problemas en la báscula. Él mismo declaró, tras su derrota, que no había tenido problemas de ese tipo. 

Este combate fue el primero de la carrera profesional de Leonard en el que el mítico Angelo Dundee no estuvo en la esquina, sino que fue reemplazado por Janks Morton y Dave Jacobs. La razón era económica, pues el entrenador quería un contrato sabedor de que contra Hagler debería haber ganado más y Leonard decía que él no trabajaba de esa manera. Por su parte, Lalonde desde principios del año anterior tenia una nueva esquina, encabezada por el exboxeador Bobby Cassidy, que había reemplazado al actual comentarista de ESPN Teddy Atlas debido a los muchos enfrentamientos entre manejador y pupilo. Las bolsas, en torno a los 6 millones de dólares para el campeón y de 10 para el aspirante.

El combate no fue nada fácil para Leonard, quien tuvo problemas ante un hombre más grande y de mayor envergadura y peso, pues el estadounidense marcó 165 libras en la báscula, con ropa encima y, según desveló más tarde, con algunas monedas en los bolsillos. Las manos del campeón dañaban al aspirante, quien cayó en el 4º fruto de una derecha. También en el 9º llegó a tambalearse, aunque tras esto llegó su momento y la definición de la pelea. Uno de los tres jueces llevaba delante en las tarjetas a Lalonde. Con la victoria, Leonard conseguía en una misma noche su cuarto y quinto títulos en 5 divisiones diferentes. A partir de este momento se desataría "la locura de la carrera por los títulos": quien aspirara a ser grande tenía que acercarse a estas cotas. 

Tras este combate, el mundo al revés. Leonard siguió peleando, aunque dejó vacante el cinturón semipesado, quedándose con el supermediano que puso en juego ante Hearns II y Durán III. Después de esto y de que Hagler rehusara volver para enfrentarle, vinieron las derrotas con Norris (otra reaparición) y la más que dolorosa e innecesaria con "macho" Camacho (otra más, a punto de cumplir los 41). Lalonde fue nombrado co-aspirante al título que había perdido, junto al británico Dennis Andries, pero sorpresivamente anunció su retirada. Siguiendo la tónica de Leonard, llevaría a cabo 3 regresos antes de su retirada definitiva con 43 años, si bien no volvió a perder por KO (10-2-1 su récord de estos últimos años). 

La última anécdota sobre este combate la puso Teddy Atlas en 2006, cuando se publicó su libro biográfico. Contaba que cuando se enteró del combate enfureció de tal manera que llegó a ir armado a la casa de Lalonde para matarlo, con la suerte de que no estaba allí. Hubo alguna noche que hizo guardia ante su puerta e incluso un día, tras hablar con la pareja del boxeador y esta confesarle que estaba en casa, salió para allá disparado. Sin embargo, a medio camino le entró la razón y no llegó a cumplir sus planes de asesinato. La razón: Atlas no podía quitarse de la cabeza que si no le hubiera despedido, esa pelea le hubiera proporcionado un 10% de la bolsa del campeón. Es decir, 600.000 $ dólares de la época.

Gracias al uploader, ibhof22

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